El manual de nutrición de The Wellness Community
Fases de la nutrición del enfermo de cáncer
Nutrición preventiva:
- Menos del 20 % del total de calorías procedentes de grasas
(menos de 1/3 de fuentes animales, por ejemplo, carne, mantequilla).
- Alto contenido de almidones (carbohidratos complejos), por
ejemplo, judías, pasta, pan y hortalizas crudas. Bajo contenido
de azúcares simples, por ejemplo, caramelos, postres.
- Razonable en proteínas, es decir, raciones de 90-120
gramos de carne magro o de ave, o raciones más grandes,
de 180-240 gramos de judías surtidas y arroz en el almuerzo
y la cena.
- Muchos factores antioxidantes y vegetales, que se encuentran
en los cereales integrales, las legumbres y hortalizas y en muchas
frutas; por ejemplo, ß-caroteno, vitaminas C y E.
- Cantidades moderadas en general.
- Amplia variedad de alimentos, especialmente frutas y legumbres
y hortalizas de temporada.
Durante el tratamiento:
- Comidas frecuentes y no muy abundantes, suficientes para mantener
el peso corporal.
- Un poco más de proteínas, por ejemplo, más
clara de huevo, pescado y carne de ave.
- Pocos productos lácteos debido a la posible intolerancia
a la lactosa que puede desarrollar, con los correspondientes síntomas
de molestias abdominales y diarreas. Yogur de biocultivo y queso
fermentado.
- Evitar los alimentos que produzcan gases, como las judías
no del todo cocinadas, cantidades excesivas de hortalizas de la
familia del repollo, melones, etc.
- Evitar las comidas muy condimentadas.
Nutrición de regeneración:
- Como para la nutrición preventiva, pero con especial
énfasis en los nutrientes que se requieren para la regeneración
del sistema inmunológico, por ejemplo, ß- caroteno,
vitaminas B, C y E, selenio y zinc. Algunos de estos nutrientes
se encuentran en el germen de trigo: añadir 1 cucharadita
del cereal al desayuno.
- Al menos 5 raciones de frutas y hortalizas cada día.
- Reintroducir los productos lácteos lentamente.
- Incluir una fórmula antioxidante en el complemento diario
de vitaminas y minerales
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